BANKINTER SE ENFRENTA DE NUEVO A LA ESTAFA DE UNO DE SUS AGENTES

Bankinter se enfrenta de nuevo a la estafa de uno de sus agentes, esta vez por 8,1 millones de euros

En 2013, la entidad ya fue condenada a indemnizar a los estafados por un agente asturiano. La juez dictaminó la responsabilidad contractual y extracontractual de Bankinter.

Bankinter deberá enfrentarse de nuevo a un caso de presunta estafa por parte de uno de sus agentes. El sospechoso operaba desde la Calle Núñez de Balboa en Madrid y tal y como ocurrió en la localidad asturiana de Cangas de Onís, habría estafado a un buen número de clientes. Se estima que pudo haberse quedado con 8,1 millones de euros de manera ilícita, mientras que en el caso asturiano la cantidad superaba los 3 millones. Tal y como ocurrió en Asturias, la entidad se ha apresurado a desvincularse de las actuaciones del agente argumentado que había operado al margen del banco. Sin embargo, cabe recordar que la jueza del caso asturiano, Silvia Golfe, consideró que había responsabilidad contractual y extracontractual por parte de Bankinter y le condenó a pagar a los afectados.

Madrid 17 de julio 2017

El caso de Madrid, es prácticamente un calco del que ocurrió en Cangas de Onís, según el letrado Marcelino Tamargo, que representó a 30 de los 61 afectados por aquella estafa: “Los clientes dejaron el dinero en manos de los agentes por la confianza personal que tenían en ellos y el respaldo que les ofrecía la entidad bancaria, mientras que los mecanismos de control del banco fallaron porque no los hubo y sólo fueron conscientes de lo que estaba ocurriendo cuando los afectados lo sacaron a la luz”.  

Tamargo recuerda que el Banco utilizó exactamente los mismos argumentos de ahora para eludir responsabilidades, es decir, que el agente actuó al margen de la entidad y que no tenían nada que ver con sus prácticas. Sin embargo esto no convenció a la juez, quien además de considerar culpable al agente asturiano, Jesús Lobato, que falleció antes de que terminara el proceso, también declaró la responsabilidad contractual y extracontractual del Banco y le condenó a pagar a los afectados, algo que a su juicio, podría repetirse en el caso madrileño.

La responsabilidad de Bankinter

La juez Silvia Golfe dejó muy claro en la sentencia que la vinculación entre Bankinter y Jesús Lobato estaba perfectamente demostrada. Primero estableció que Lobato sí era un agente del banco porque cumplía con los requisitos exigidos por la ley: tenía un número de agente tal y como establece el Artículo 1 de la ley 12/92 de 27 de mayo sobre Contrato de Agencia y por lo tanto eso le facultaba para actuar en nombre de la entidad según recoge  el Real Decreto 1245/95 del 14 de julio y además desarrollaba su actividad en una oficina identificada con Bankinter y entregaba documentación (extractos, libretas, etc) oficial de la entidad. Una vez demostrado que Jesús Lobato era agente del banco, la juez se basó en el Real Decreto 84/2015, del 30 de julio que establece que las entidades de crédito son responsables de los actos de sus agentes, doctrina que también comparten el banco de España en el artículo 4/2010 del 30 de julio y el 65 bis.4 de la Ley del Mercado de Valores.

Marcelino Tamargo y su equipo del despacho Espacio Legal, representan  a un buen número de afectados por la supuesta estafa de Madrid. En estos momentos hay casos que no se han judicializado todavía porque se han interpuesto las pertinentes reclamaciones ante la CNMV, mientras que en otros ya están con las demandas por la vía civil y penal dependiendo de las circunstancias concretas. Están convencidos de que hay argumentos de sobra para reclamar Bankinter por la vía civil  y conseguir una indemnización para los afectados, tal y como hicieron en Asturias donde lograron 19 sentencias favorables, 11 acuerdos extrajudiciales y recuperar 500.000 euros estafados.

La supuesta estafa de Madrid.

Desde una oficina situada en la madrileña calle Núñez de Balboa, el antiguo agente de Bankinter Agustín Román Vivas, llevó a cabo durante años una supuesta estafa en la que se habría apropiado de 8,1 millones de euros. El agente ofrecía a sus clientes buenas rentabilidades con diferentes productos. Muchos de ellos invirtieron por la confianza que tenían en él tras muchos años de colaboración, la confianza era tal que incluso acudió a la boda de uno de sus clientes. Sólo así se explica que le entregaran importantes cantidades de dinero en mano a cambio de unos pagarés. Agustín Román ofrecía diferentes productos a los clientes a cambio de dinero en metálico; la entrega se hacía en su oficina y a cambio en ese momento se les bonificaba el importe correspondiente a una rentabilidad entre el 7% y el 10% también en metálico. Recibían un pagaré con un determinado vencimiento y cuando se iba acercando la fecha podían recuperar el dinero o reinvertirlo, casi siempre ocurría esto último. Todo fue bien hasta finales de 2015, empezó a no devolver el dinero y a poner excusas hasta que desapareció. El juzgado de instrucción Número 18 de Plaza Castilla ha empezado a admitir las querellas por la vía penal, contra el agente, la empresa de la que era socio, Román y Sáez y también contra Bankinter.

El caso asturiano.

El “Caso Bankinter” de cangas de Onís, saltó a la luz en el año 2013, cuando la propia entidad detectó prácticas irregulares de uno de sus agentes con los fondos de sus clientes. Jesús Lobato estaba acusado de los delitos de estafa, falsedad documental y apropiación indebida por haber estafado a sus clientes cerca de 3 millones de euros. En enero de 2014 fallecía en prisión después de sufrir un fallo cardíaco. Su “modus operandi” también se basaba en la confianza que tenían en él sus vecinos, quienes no dudaban en entregarle dinero en mano para que lo invirtiera en diferentes productos y operaciones. Una de las afectadas declaró que le consideraba como “un hermano”, Lobato solicitó a su nombre créditos que sumaban 300.000 euros, invirtió en bolsa por valor de un millón de euros, suscribió tarjetas de crédito y varios seguros de tipos de interés.

En total estafó a 61 clientes de la entidad, 19 decidieron personarse contra el banco, por considerar que las cantidades ofrecidas no se ajustaban al daño que se les causó. Después de muchas vicisitudes judiciales, Bankinter fue declarado responsable de las acciones ilícitas del agente y condenado a indemnizar a los afectados.

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